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La Coctelera

RESERVAS REGIONALES DE CAZA: Campos de concentración animal

Recientemente hemos visitado la Sierra de la Culebra (Zamora) con el propósito de poder ver y fotografiar al Lobo Ibérico. Misión imposible. De todos modos, nuestro viaje mereció la pena tan solo por ver un paisaje maravilloso, lleno de vida vegetal: las dehesas en los llanos, repletas de verdes pastos a la sombra de numerosos encinares; por doquier pudimos ver el espectáculo de las jaras pringosas en plena floración, así como grandes manchas de ginestas, con ese color amarillo intenso. Y hasta el viento frío como refresco de un intenso calor del sol, resultó agradable.

Sin embargo, lo que para nosotros resulta intolerable es el trágico trasfondo de todo este paraíso botánico. Aquí sigue existiendo desde 1.973 la Reserva Regional de Caza, con una extensión de unas 67.000 hectáreas. Para más INRI resulta que está dentro de la Red Natura 2.000. Y atención al dato, según leemos en una página web: “salen a subasta los 20 permisos de caza en la Reserva de la Sierra de la Culebra para el período 2.011-2.012” A continuación detalla que se cazarán (para nosotros “asesinarán”) 11 ciervos, 5 corzos y 4 lobos. En cuanto a los precios de salida, 500 euros para el corzo, 3.000 para el lobo y 4.000 para el ciervo. Estos permisos suponen, según esta página web, sólo el 60% del total de permisos del Plan Técnico 2.011-2.012. Por lo tanto aún se cometerán muchos más asesinatos “legales”, sin contar los furtivos. Francamente indignante y aberrante. ¿Es que se han vuelto todos locos, empezando por nuestros “queridos” gobernantes? Como queda patente cuando observamos a nuestro alrededor, los únicos seres de la naturaleza que realmente son libres son los vegetales y aún así solamente en aquellos lugares en los que no llegue la mano del hombre.

Y volviendo al contenido de la página web, seguimos leyendo: “durante las dos últimas temporadas cinegéticas cerca del 90% de los trofeos han sido Medallas de oro” Considerar un trofeo de caza, es decir, el asesinato de un ser vivo, “Medalla de Oro”, es simplemente y en lenguaje llano “no tener vergüenza”.

Concretamente en el caso del lobo, no es cierto, en nuestra opinión, la alta densidad de la especie en la Sierra de la Culebra, puesto que durante los diez días de nuestra estancia allí y habiéndonos apostado en lugares estratégicos tanto durante la noche como al amanecer, no tuvimos la dicha de encontrarnos cara a cara con él. De todos modos, no ignoramos que es difícil verlo. Aún así nos queda el consuelo de que a mediados de este año, y gracias a un proyecto de la Junta de Castilla-León, promovido por el Ayuntamiento de Puebla de Sanabria y con fondos de diversas instituciones, se inaugurará aquí El Centro Temático del Lobo Ibérico. Un maravilloso proyecto si no fuera porque, según indican algunas fuentes y se constata en varias páginas web que hemos podido consultar, también se creará un cercado (por lo visto ya existe uno de unas 5 hectáreas), para que los ecoturistas puedan al fin ver el lobo en “semi-libertatd”. Pues bien, la conservación y la libertad de la especie no tiene que estar condicionada bajo ninguna traba que impida sus movimientos. El lobo tiene derecho a vivir en plena libertad. Y sin ser asesinado, como tantas otras especies, por parte de los cazadores. Por lo tanto desde aquí pedimos que dejen en paz al lobo y demás especies en sus correspondientes hábitats.

Teniendo en cuenta que, por desgracia, hecha la Ley, hecha la “trampa”, no nos cansaremos de decir que tenemos que conservar de verdad, lo cual es incompatible actualmente con la mala educación de la gente, los intereses económicos de los propietarios de montes (el monte debería ser de uso público), los ayuntamientos –con sus caciques y ansias económicas- y los cazadores, a quienes les importa un bledo la vida de los animales. Claro está, la “ley” les protege. Y así no vamos a ninguna parte. Estamos convencidos de que la extinción de muchas especies que viven en “libertad” es una cuestión de tiempo. Mientras tanto, nuestra sociedad acata las leyes de los manipuladores de la verdadera libertad animal. Y Castilla-León, que posee varias reservas regionales de caza, es sólo un ejemplo de lo que seguirá pasando en España tanto con gobiernos de derechas como de izquierdas, a no ser que ocurra un milagro. Y nosotros, por supuesto, no creemos en los milagros.

Finalmente “felicitar” a Jara y Sedal por su documental “La Cuna del Lobo”, en el que podemos ver cómo aparecen muertos 2 lobos, uno atropellado al parecer por el tren Zamora-Ourense y otro por un vehículo en una carretera. Jara y Sedal lleva 20 años concienciando a la gente de las “maravillas” de la caza en España. Una muestra más de lo difícil que resulta la conservación de la naturaleza. Harían un gran favor a los ecologistas bien nacidos si algún día dejara de existir este programa emitido por televisión. Creemos que no se puede permitir difundir la vida de los animales para darles caza. Esto es una auténtica hipocresía.

 

EL INFIERNO QUE NOS ESPERA

Hoy, 26 de abril de 2.011, se cumplen 25 años del accidente de Chernóbyl, la mayor catástrofe nuclear ocurrida en la historia de la Humanidad. La segunda en importancia -si hacemos caso a lo que nos cuentan- puede ser la de Fukushima. Pero ha habido muchos accidentes más...

Los culpables

Quienes hemos perdido a un ser querido sabemos muy bien quién o quiénes son los culpables de los 900.000 muertos causados hasta la fecha por las radiaciones atómicas. No hace falta decir nombres y apellidos, pues la lista sería demasiado larga. Baste decir que son todas aquellas que de una forma directa o indirecta tienen cargos de responsabilidad en la dirección y explotación de una de las industrias más criminales que hayan existido jamás: la industria nuclear.

Manipulación y engaño de la población ignorante e indefensa

Probablemente a usted, querido lector, le habrán contado que las nucleares producen una energía barata, segura e imprescindible para nuestro "bienestar". ¿Tiene usted hijos? Si así es, ojalá nunca contraigan un cáncer, un neuroblastoma derivado de Chernóbyl, por poner un solo ejemplo.  Evidentemente, todos los "borregos" dependientes de nuestros queridos gobernantes tienen este sentimiento. Y no se ofenda por lo de "borregos", pues es un apelativo -sin ánimo de ofender a nadie- citado por el sociólogo norteamericano Noam Chomsky, quien califica a la sociedad como "el rebaño desconcertado". ¡Cuánta razón tenía!

Pues bien, en nuestra opinión, la energía nuclear ni es barata ni es imprescindible. Lo que es imprescindible es la conservación de nuestra vida. Y las nucleares, como se está viendo, han acabado hasta el momento con la vida de numerosas personas. Por lo tanto, de segura, nada.

Los criminales que nos gobiernan

Ellos saben en todo momento lo que es bueno o malo para la población. Evidentemente, no pretendemos eliminar todos los riesgos derivados de las acciones humanas, pero el asunto de las nucleares es de tal envergadura, que cualquier persona decente y sin instintos criminales, las rechazaría. No vamos a extendernos mucho más en las consecuencias asesinas de las políticas nucleares, pues quien se quiera informar tiene hoy en día Internet, en donde están los resultados de muchas investigaciones al respecto, los cuales aterrorizan incluso a quienes las defienden.

¿La solución?

Tal como están las cosas actualmente, con tantos intereses económicos de unos cuantos sobre la mayoría de la población, con tantas crisis interminables, con la intención de muchos gobiernos de saquear las materias primas de otras naciones con todos los medios a su alcance (otra forma de criminalidad), la solución al problema nuclear -además de otros muchos- pasa por la educación, la información verídica y la movilización. Y en primer lugar hemos de luchar todos para detener la locura de las nucleares. Quienes tengan hijos, sean de derechas o de izquierdas, deberían pensar muy en serio en el peligro de las nucleares, pues está claro que son un peligro para la vida en el Planeta. Mucho peor incluso que las guerras.

LOS CONEJOS DEL AVE

Las repuganantes imágenes de personas tratando de atrapar conejos a lo largo de las vías del AVE en la Comunidad de Madrid debería hacernos reflexionar sobre lo que estamos haciendo con nuestra fauna. Sí, es cierto que proliferan en exceso en algunas regiones. ¿Por qué motivo?  En nuestra opinión, se debe fundamentalmente a que hemos desequilibrado la naturaleza que deberíamos compartir todos. Y esto es muy serio. Mientras en algunos lugares están desapareciendo especies, en otros, en cambio, constituyen una auténtica plaga.  Australia vivía en equilibrio con la naturaleza, hasta que llegó el hombre blanco y trajo consigo los conejos, que lo invadieron todo. Incluso se dice que tuvieron que matarlos a cañonazos.

Los conejos no tienen ninguna culpa de ser como son. Es más, por desgracia el hombre ha provocado siempre verdaderas masacres de conejos, por todos los medios a su alcance: trampas, venenos, incendios, armas de fuego (cazadores)  Y lo más mortífero: la mixomatosis y la hemorragia vírica. ¿Quieren una prueba más de lo bien que tratamos a los conejos?

Deberíamos pensar más en devolver a la naturaleza el equilibrio que le estamos quitando, que en masacrar más conejos..., y liebres, etc. ¿Demagogia?  Desde el punto de vista de mucha gente, sí. Nos referimos a esas personas que piensan que la vida de los seres vivos les pertenece por completo y pueden hacer con ellos lo que les venga en gana. Desde luego, así ha sido siempre y hasta aquí hemos llegado. ¿Estamos contentos de los resultados? Cada cual juzgue por si mismo.

Volviendo al tema concreto que nos ocupa, ¿no sería más juicioso "deportar" a los conejos del Ave y otros lugares de la Comunidad de Madrid a zonas en donde "abunden" las aves rapaces o los "linces", en lugar de exterminarlos? Durante demasiado tiempo se están viendo afectados tanto el águila imperial como el lince por la falta de estos roedores. ¿Por qué el Gobierno no indemniza a los agricultores de la Comunidad por los daños ocasionados?  Con nuestro comportamiento incalificable hacia la biodiversidad, hemos matado de hambre a muchas especies; por lo tanto, es justo que ahora paguemos por nuestras culpas. Claro, lo más fácil es declarar una guerra sin cuartel al conejo, pero ¡cuidado!, puede volver un descalabro similar al ocasionado por la mixomatosis, es decir, el "ansia viva" de acabar con ellos se puede volver en contra nuestra y entonces, ¿no se quejarán los cazadores por no poder matar conejos "libres"? Puede que entonces esclavicen más a otras especies con tal de satisfacer sus caprichos, mientras que las águilas, ratoneros, linces, alcotanes, busardos y un largo etcétera se morirán de hambre. En fin, esto puede formar parte de la infamia que desde hace tiempo estamos cometiendo contra nuestra fauna.

MASACRE EN EL ARTICO

Uno de los horripilantes espectáculos a los que los ecologistas bien nacidos no acabamos de acostumbrarnos es el asesinato en masa de cachorros de foca harpa en la zona de Terranova, de cuyo suceso acabamos de enterarnos hoy, día 25 de febrero de 2.011.

Sólo por poner un ejemplo: en dos años, entre 2.003 y 2.005, han sido despellejadas vivas más de un millón de focas. El gobierno canadiense argumenta, como de costumbre, que de esta forma los pescadores obtienen algunos ingresos fuera de la temporada de pesca. Por otra parte, existe el mito de que tienen la culpa del alarmante descenso de especies como el bacalao, lo cual no se ha podido demostrar plenamente. Hay mucha gente, entre los que se encuentran la mayor parte de los cazadores, que piensan que las focas son una plaga y desean exterminarlas. Pero lo cierto es que el negocio del asesinato en masa de estas especies alcanza una cifra de unos 16 millones de dólares anuales.

Naturalmente, como en tantos otros ejemplos de sadismo practicado por el hombre contra los seres vivos que lo rodean -e incluso consigo mismo-, en este caso vemos también la sanguinaria forma de matar las focas. El bebé foca es amamantado por su madre durante 15 días, después de los cuales lo abandona para ir a aparearse en el mar. Así pues, queda abandonado absolutamente indefenso durante unas 3 o 4 semanas hasta que  efectúa su primera muda, dejando paso a un pelaje gris-pardo, con manchas negras. Y es entonces cuando desembarcan los cazadores de pieles, provistos de palos y otras "herramientas", como cuchillos, etc. Primero las aturden apaleándolas; luego, todavía en caliente, le quitan la valiosa piel. Sobre la superficie ensangrentada del Artico sólo quedan los despojos rodeados de una gran mancha de sangre. Cuando han terminado, los cazadores dan  fríamente la espalda a los restos de su obra y desaparecen.

¿Cuáles son las verdaderas razones de semejante actuación, permitida por un gobierno que se llama democrático? Las que todos sabemos: dinero, dinero, dinero... Y también falta de sensibilidad y avaricia. Pero no solamente las focas son las víctimas de nuestra sinrazón, de nuestro crecimiento "sostenible". Del Artico casi han desaparecido ya numerosas especies, antes abundantes, como el bacalao. Para colmo de males hay que contar también con el cambio climático, que está afectando a todos los seres vivos que viven en la banquisa, pues los hielos polares se están deshaciendo a un ritmo jamás visto hasta la fecha. O cambiamos nuestra actitud hacia todos los seres vivos que comparten la Tierra con nosotros o llegará un día en el que habremos de contemplar nuestra propia extinción en soledad.

CAN PLANAS: la basura que nos rodea

En España, Cataluña, al lado de la ciudad de Cerdanyola del  Vallés, uno de tantos pueblos cercanos a Barcelona situados al otro lado de la sierra de Collserona, existe un vertedero que permanece como prueba irrefutable del abuso y menosprecio a la ciudadanía por parte de los políticos de turno en el Ayuntamiento y  la Generalitat.

Décadas de agresiones contra la salud pública.

Hay muchísimas personas en Cerdanyola, entre las que me encontraba yo, que siguen ignorando el verdadero alcance de los daños contra la salud que ha provocado y sigue provocando el vertedero de Can Planas, sin que las autoridades sanitarias se hayan preocupado en absoluto en poner remedio. Bajo ningún concepto quieren causar alarma social. Por su parte, la Generalitat de Catalunya, quien en última instancia debiera arradicar para siempre el vertedero, probablemente descarte esta posibilidad debido a su elevado coste.

Hay que tener muy en cuenta que no se trata de un vertedero cualquiera de los que siempre ha habido por toda la geografía española, sino de una especie de bomba de relojería a las puertas de Cerdanyola. Durante décadas se han estado vertiendo en esta especie de fosa de 18 hectáreas de extensión y 40 metros de profundidad, toneladas y toneladas de residuos industriales (sales de aluminio, hidrocarburos, metales pesados), los cuales en la actualidad continúan su actividad contaminando los acuíferos y con el consiguiente riesgo de explosión. Al menos esto es lo que se afirma en un informe de la consultora medioambiental IDOM. Y si hacemos caso a los comentarios de algunas personas, en distintas épocas venían camiones procedentes de Francia y vertían aquí residuos radioactivos. "Durante 30 años estuve tapando todos los residuos con tierra. Era el encargado de la maquinaria y mi trabajo consistía en acondicionar todo lo que las empresas tiraban allí para taparlo", afirmó un antiguo empleado de la empresa Puigfel.

Un enorme trabajo pendiente y un descrédito permanente.

Hoy en día ya casi nadie cree en que los políticos nos solucionen los problemas, salvo bajo una auténtica presión ciudadana. ¿Cómo es posible que se haya mantenido este venenoso vertedero durante tanto tiempo?  Que se haya clausurado en 1.995 no significa que no haya estado contaminando durante todo este tiempo. ¿Qué han hecho nuestras autoridades sanitarias y de medio ambiente? Absolutamente nada. Y es que hay que coger el toro por los cuernos: hay que remover nada menos que 2,5 millones de metros cúbicos de residuos tóxicos y tierra contaminada y trasladarlos para su tratamiento a una planta que, al parecer, aún tendrían que construirla. Todo un ejemplo de previsión. Además, está el problema de la posible contaminación del aire durante el manejo y traslado de los residuos en camiones durante unos 3 años. Por otra parte, está el problema del coste de la operación, unos 196,6 millones de euros. Y ya se sabe, los ayuntamientos no tienen dinero... Hay otras soluciones, que son más baratas. La primera, dejar las cosas tal como están, que es la más barata, pero también la más macabra e indecente de todas. Es la del engaño a una población de 59.000 habitantes, entre los que me encuentro yo, haciéndoles creer que "no pasa nada". ¿No pasa nada? Según estadísticas, Cerdanyola del Vallés ostenta el record de casos de cáncer infantil en Catalunya. Yo perdí a mi hijo en 1.990. Tenía 14 años. Según manifiesta el fundador de FADAM, que también perdió un hijo, en un radio de 3,5 kilómetros se han producido últimamente 3 casos de cáncer infantil. En el colegio Scala Dei se han producido otros 3 casos desde 1.990. Evidentemente nada tienen que ver con el vertedero de Can Planas... y su perímetro, un lugar muy sonado en el resto de España, por albergar nada menos que un parque tecnológico y el famoso Sincrotrón Alba, recientemente inaugurado por el Sr. Rodríguez Zapatero.

Los intereses económicos por encima de la salud pública.

En mi opinión, jamás se sabrá la verdad sobre los efectos en la salud provocados por el vertedero.

Pero lo que ya clama al cielo es que, además, el ayuntamiento y sus socios pretendan construir 4.000 viviendas en Can Planas. Este proyecto, afortunadamente, ha sido congelado, de momento, por la Generalitat, a la espera de una segunda opinión de una empresa medioambiental referente a los posibles riesgos de construir allí. Pero todo llegará, pues el negocio a través de la manipulación y el engaño a la población está por encima de la salud pública. Muchos promotores no viven en Cerdanyola. Después de todo, otra de las soluciones previas a la construcción de viviendas en el perímetro de Can Planas, consistiría en tapar los residuos con grandes bloques de hormigón y sobre ellos acondicionar un parque público, con una zona de evacuación de gases a través de una chimenea que se controlarían durante unos 30 años.  Así los trapos sucios quedarían más abajo y seguirían contaminando los posibles acuíferos de la zona, además de permitir a los ciudadanos de Cerdanyola seguir respirando aire "saludable".   Esta idea no ha gustado nada a los ecologistas, pero tal vez sea la que se lleve a cabo.  Cuestión de costes.

Una cuestión de prioridades.

Con el dinero que se despilfarra en Catalunya y el resto del país en época de elecciones como las que se avecinan, se podrían solucionar no sólo el problema del vertedero de Can Planas, sino muchos otros. Es cuestión de prioridades y, sobre todo, de querer hacerlo. Parece mentira que un país como España, que se jacta de ser uno de los más modernos de Europa, no sea capaz de solucionar durante décadas el problema de un vertedero tóxico, que está perjudicando a la población.

Ante la pasividad de nuestras autoridades, los ciudadanos de Cerdanyola del Vallés tenemos derecho a exigir por todos los medios a nuestro alcance que se ponga fin a semejante atropello contra nuestra salud y la de nuestros hijos. Si las elecciones democráticas municipales han de servir para seguir martirizando a los ciudadanos y para llenarse los bolsillos los especuladores de siempre, entonces es preferible una dictadura.

Sergio Reinaldo (Pte. De Oaldefna)

 

WEB: http://www.oaldefna.org/

CAZA: PERVERSION, MANIPULACION Y ASESINATO DE ESPECIES

"Todo aquello que implique la muerte de un animal sin necesidad es un biocidio, es decir, un crimen contra la vida". (Art. 11 de la Declaración de los Derechos Animales, proclamada por la UNESCO en 1.978 y aprobada después por la ONU).

 

A partir de mediados de octubre se abre la veda en todas las Comunidades Autónomas para permitir el sangriento festival de sangre y muerte al que nos tienen acostumbrados cada año el colectivo de cazadores "deportivos". Así acaban con la vida de unos 60.000 ciervos, 120.000 jabalís y otros 30.000 más de las especies gamo, muflón, corzo, rebeco, arruí, cabra montés y lobo. A estos hay que añadir un millón de liebres, cuatro millones de conejos y 140.000 zorros. En cuanto a las aves, son alrededor de tres millones de perdices, un millón de codornices y cinco millones más de otras aves, entre las que se encuentran faisanes, palomas, ánades y patos.

 

Es un triste y macabro destino, además de injusto, el que espera a estos animales, debido a la perversión e inmoralidad de una parte de la sociedad -el colectivo de cazadores- que ha sabido siempre educar de una forma muy sutil a los espíritus insensibles con la vida de todos los seres vivos. Así pues, se les ha inculcado la idea de que la caza es necesaria para mantener el equilibrio de las especies en la naturaleza, lo cual resulta un error, pues en un estado normal la naturaleza siempre se ha equilibrado sola. Por el contrario, son los cazadores quienes en muchas ocasiones han desequilibrado la naturaleza.

 

Hay quien intenta inculcar a la gente que la caza es un oficio tan antiguo como la humanidad y tan digno como otro cualquiera y, además, es uno de las más nobles. Pero ante la conciencia actual sobre la vida de los animales -con un ritmo de extinción jamás visto hasta la fecha- , ¿cómo se puede considerar digno y noble acabar con la vida de un animal por simple deporte? Puede que antiguamente el hombre tenía la necesidad de cazar para comer, pero el hombre moderno ya no necesita este recurso. Otro de los argumentos que esgrimen los cazadores es que también matamos infinidad de animales para nuestra alimentación diaria y nadie pone el grito en el cielo. Cierto, pero hay una diferencia fundamental entre la caza "deportiva" y la necesidad de alimentación de la población.  Todo el mundo conoce esta diferencia, incluidos los cazadores.  El hecho que hace a los cazadores tan odiados por buena parte de la población es la falta de sensibilización hacia la vida de los animales inocentes, que lo único que pretenden es vivir y reproducirse como cualquier familia de seres vivos, incluido el hombre. Por tanto, no tienen ningún derecho a privarles de su vida. No olvidemos que nosotros mismos pertenecemos al reino animal. Pero no hay duda que todas estas reflexiones son para ellos simples cuentos de hadas.

 

Ahora bien, ¿cómo es posible que los propios cazadores, conociendo bien los daños que históricamente han provocado en la fauna mundial, sigan defendiendo la caza sin ningún remordimiento ni paliativos?  Porque lo cierto es que han sido la causa, entre otras, de la desaparición del Bucardo en el Pirineo, y de la puesta en peligro de extinción del Lince Ibérico. ¿Y qué ocurrió con la Paloma Migratoria en Estados Unidos, de las que había tantas, que a veces se formaban verdaderas nubes? La última fue asesinada en 1.914. Otro tanto podríamos decir del búfalo americano. Y el caso de la Perdiz Roja en España clama al cielo por obra y gracia de los intereses cinegéticos. Por lo visto los cazadores se contentan con matar gallinos, en lugar de disparar a auténticas perdices salvajes, con lo cual están poniendo en peligro la especie. La Perdiz Roja es criada en granjas y soltada en los cotos de los grandes propietarios, como uno de tantos objetos de divertimento de los cazadores. Pero lo mismo ocurre con los ciervos, gamos, corzos, cabras monteses, etc. Y en esto hay que decir que nuestros antepasados cazadores al menos tenían más dignidad, pues al menos mataban animales en libertad. Hoy en día los interesados en el gran negocio de la caza cuentan con entera libertad para hacinar a muchos animales en cotos privados en espera del gran día de caza. Las Administraciones, muchas veces administradas por cazadores, les dan su beneplácito, y los 5.000 trabajadores empleados directa o indirectamente en el oficio sólo en Castilla-León, naturalmente no tienen nada que objetar. Es el negocio de la muerte de animales inocentes.

 

¿Pero tiene realmente solución el problema de la caza, con unas autoridades completamente ciegas e insensibles? ¿Es necesario realizar una auténtica revolución, con manifestaciones, recogidas de firmas, etc., para convencer a las autoridades de que el problema de los cazadores en España es algo que nos afecta a todos? En España hay una especie de culto a la caza. Muchos ministros y ex-ministros la practican. La crisis económica la ha afectado poco o muy poco, por desgracia. Para colmo de males vienen aquí a cazar muchos extranjeros. Las leyes protegen a los cazadores. Y para consumar impunemente la tragedia de los animales practicada por los cazadores, hay buena parte de nuestra sociedad que mira para otro lado cuando se abre la veda.  Esta es la realidad. El hombre es un predador para sí mismo, cuanto más para los pobres animales.  Todo ello es justo lo que les va de perilla a los cazadores, y cuando algunos osan protestar contra la caza, no tardan en ser detenidos como delincuentes.

 

Tal vez la solución al problema de la caza esté en la educación de los ciudadanos ya desde el colegio. Pero ello lleva tiempo. Nadie sabe cuantos animales se seguirán masacrando por culpa de una cultura ancestral que hoy más que nunca es inmoral e injusta y que habría que cambiar, como lo han sido en Catalunya las corridas de toros. Por tanto, volvemos a hacer hincapié en la cultura y apelamos a la Declaración Universal de los Derechos Animales, y no podemos por menos dejar de citar un párrafo.. "Considerando que la educación debe enseñar desde la infancia, a observar, comprender, respetar y amar a los Animales..."  Son unas normas sencillas para que los cazadores dejen de cazar en el futuro y, por tanto, de matar a seres inocentes y perjudicando al mismo tiempo al medio ambiente con sus perdigones de plomo, ruidos e intranquilidad para quienes salimos a la montaña o al campo a observar tranquilamente las maravillas de la naturaleza.

LA GRAN MENTIRA DE LA CONSERVACION EN ESPAÑA

La mayoría de la gente ignora lo que realmente está pasando en España con la conservación de las especies. La manipulación informativa por parte de un gobierno que se considera muy amante de la biodivesidad se encarga de mantener engañada a la población.

En España han muerto envenenadas alrededor de 63.000 aves rapaces en los últimos 15 años. La presión del colectivo de cazadores sobre algunos ayuntamientos es de tal envergadura, que éstos al final ceden y autorizan salvajadas como la caza a contrapasa, etc. Además, los cazadores son responsables de muchos envenenamientos, convirtiéndose en la segunda causa del declive de muchas especies, después de la destrucción del hábitat.

¿Cómo es posible que sólo un 8 por ciento de las IBA (Areas Importantes Para las Aves), cumplen con las condiciones mínimas de conservación? ¿Cómo es posible que en este país un 30 por ciento de las aves ligadas a los medios agrícolas estén en declive, especialmente desde que entró en vigor la PAC (Plan Agrario Comunitario)? ¿Y qué ocurre realmente con las aves ligadas a las zonas áridas, en donde muchas están en peligro de extinción? Pues sencillamente cabe pensar que conservación y desarrollo son incompatibles. Se debería decir la verdad a la población para que ésta tomara de verdad conciencia del problema e hiciera presión ante el actual gobierno neoliberalista, si es que tomamos en serio la conservación en España.

Tantos los gobiernos anteriores como los actuales prefieren contentar a la población con falsas promesas o realidades a medias, como lo ocurrido con Las Tablas de Daimiel. Señores, no se puede satisfacer a todo el mundo, mientras la conservación real sigue siendo una asignatura pendiente. Quienes nos preocupamos de verdad sobre el trágico destino de nuestra fauna somos una minoría, mientras que la gran mayoría de la gente sigue siendo, como diría Noan Chomsky, el "rebaño desconcertado". Esta situación es una auténtica vergüenza sin visos de ser reversible.

Evidentemente el gobierno ha tenido siempre, pero hoy más que nunca, otras prioridades que no son precisamente los temas ecológicos o de conservación de la biodiversidad, como quedó demostrado en la conferencia de Copenhague; la crisis económica -que será larga- acabará definitivamente con las pocas especies que aún malviven en nuestros medios; la ambición desmesurada de muchos personajes -causantes de esta crisis-, acabarán formando una sociedad de mendigos prestos a recoger las migajas del capitalismo salvaje y esa fauna que tanto amamos volverá a ser el blanco de los señoritos que imparten la justicia en el país. Les tendría que caer la cara de vergüenza a aquellos que posan ante unos trofeos obtenidos con ese esfuerzo "asesino" de animales, sólo por simple diversión. Volveremos a los tiempos de la más odiosa persecución a las aves rapaces. En realidad ya lo hacen a través del veneno.

Hay que decir aquí que la historia nos juzgará por lo que habremos hecho con nuestra fauna; las generaciones futuras se avergonzarán de pertenecer al reino animal. Será muy triste contemplar un mundo en silencio, en que solamente se oirá la voz de los poderosos, que hacen y deshacen a su antojo, a pesar de ser elegidos "democráticamente". Será la voz del dinero, como ha sido siempre.

LA TIERRA Y EL HOMBRE

LA TIERRA Y EL HOMBRE

Hoy se cumplen 30 años de la trágica muerte de Félix Rodríguez de la Fuente en la inmensa y fría Alaska. La Tierra que tanto amó acabó por llevárselo para siempre, como nos ocurrirá al final a todos. ¿Pero sirvió realmente para algo su sacrificio?

Desde hace ya mucho tiempo se viene practicando por parte de los gobiernos mundiales un auténtico terrorismo medioambiental. Han sido muchas las voces, como la de Félix, que se han alzado con toda su vehemencia en contra de la destrucción de nuestra Madre Tierra, pero el hombre sigue su inexorable camino hacia su fatal desenlace.

Algunos ejemplos de lo que está pasando: hemos multiplicado por 100 el ritmo de extinción de todas las especies conocidas, con lo cual más de cien especies desaparecen diariamente sobre la faz de la tierra; los bosques han sido reducidos a la mitad de lo que eran hace 500 años; los mares han sido esquilmados en muchas de las especies de consumo humano (los japoneses son un buen ejemplo); los 10 ríos más importantes de la tierra están contaminados, y qué no diríamos de los de menor importancia (¿cuántas personas tienen en su entorno verdaderas cloacas?); el aire que respiramos, sobre todo en las grandes ciudades, es la causa de más de 10.000 muertes al año, como ocurre, por poner un ejemplo en Barcelona o Madrid.

Si analizamos el triste panorama que el hombre ha provocado sobre la Tierra, las conclusiones tienen que ser forzosamente pesimistas. ¿Por qué se ha llegado a tal extremo? Creo que casi todo el mundo lo sabe, pero nadie hace nada por remediar el problema, y a la cabeza de los responsables de tal situación están los políticos, los cazadores de animales sin escrúpulos y también los cazadores de fortunas, los capitalistas salvajes, los constructores, los armadores de barcos piratas, los comerciantes de armas, los banqueros estigmatizados por el poder y los falsos medioambientalistas-ecologistas.  Pero sobre todos los demás van a la cabeza quienes predican un falso desarrollo social y económico sin tener en cuenta el daño que infieren a nuestra Madre Tierra. Está claro que no hay recursos para todos, y esta es en parte la razón de que muchos gobiernos se dedican a la rapiña, hundiendo cada vez más en la miseria a la mayoría de la población mundial.

La situación referida anteriormente seguirá empeorando, a no ser que finalmente ocurra un milagro: que se efectúe entre la población mundial un reparto efectivo de la riqueza. Todos sabemos que esto es tan sólo una utopía, y que el hombre prefiere seguir engañándose a sí mismo con falsas promesas que jamás solucionarán el problema global.

Pero quizá poca gente se habrá dado cuenta de que las generaciones futuras puede que tengan que partir de cero, pues con el ritmo de devastación que estamos llevando, es falso creer que les vamos a dejar algo que de verdad merezca la pena. Y no será para ellas ningún consuelo pensar que fue inevitable. Y todo ello siempre y cuando para entonces no hayamos desaparecido todos de este Planeta Azul, que se irá volviendo cada vez más gris-ocre.

Hay razones para creer que estamos en el camino de no retorno. Hemos estado demasiado tiempo devastando el planeta. ¿Por qué creer que esto tiene solución? Hasta ahora el hombre ha salido más o menos bien de las grandes catástrofes que afectaban a su morada, la Tierra, puesto que aún no había modificado gravemente el equilibrio natural, pero a partir de ahora será muy diferente. Casi nadie tiene conciencia de lo que significará realmente el cambio climático; además, hay gente que ni siquiera se lo cree. Nadie esperaba en Pompeya una erupción del Vesubio, pero llegó el día... El ser humano vive demasiado preocupado por conseguir riquezas materiales y no toma en serio estos temas. Y menos aún se preocupan quienes nada tienen, que como ya he apuntado, son mayoría en el mundo.

Termino citando de nuevo a nuestro más relevante visionario, Félix Rodríguez de la Fuente: "El reto más importante que tiene el hombre ante sí en el futuro, no es ya si va a poder seguir sacando petróleo para poder vivir mejor, sino la conservación de la NATURALEZA, pues el día que hayamos destruido nuestra casa común, nos habremos destruido a nosotros mismos"

Pero en estos 30 años que han pasado desde su muerte, el hombre ha seguido destruyendo más que creando, contaminando ríos, lagos y mares, antes que limpiándolos, contaminando el aire que respiramos, en lugar de limpiarlo, etc. Etc.  Así las cosas, ¿cómo no vamos a ser pesimistas?

Sergio Reinaldo (Pte. De OALDEFNA)